Las Murallas Romanas de Lugo son un excepcional ejemplo de fortificación romana bien conservada. Construidas en el siglo III, rodean el casco antiguo de la ciudad y constituyen un testimonio de la importancia estratégica de Lugo en la época romana. La muralla, con más de 2.000 metros de longitud, es un símbolo de la ciudad y uno de los conjuntos monumentales mejor preservados de Europa.